La empresa fue fundada en la localidad de Caseros en el año 1965 por Don Rafael Gómez, como herrería en un comienzo y taller metalúrgico después, bajo el nombre de "Metalúrgica Almar". Fueron cientos de productos diferentes y de diversos rubros los que se fabricaron en el mismo taller donde hoy trabajamos día a día los hijos del fundador. Algunos de los productos que se hicieron fueron puertas y ventanas, cajas de herramientas, baúles para talleres, guillotinas para cortar papel, insumos para estaciones de servicio, muebles de oficina y muchos más... Pero siempre con una consigna que se grabó a fuego desde muy chicos en quienes estamos hoy al frente del proyecto: "hacer las cosas lo mejor posible".
Allá por el año 1980 se hicieron las primeras mesas de ping pong para uso familiar, pero cuando el desarrollo del producto estaba listo para presentarse con fuerza en el mercado los avatares del país echaron por tierra los proyectos y durante muchos años las instalaciones fueron utilizadas sólo para guardar aquellas cosas que no había donde poner.
En el inicio del nuevo siglo, Don Rafael con sus hijos "ya grandes", retomó el proyecto con lo que había a mano e intentó volver a producir, pero el momento elegido no fue el mejor y la crisis del 2001 volvió a enterrar las ideas y esta vez parecía para siempre. A la muerte del fundador, en 2003, se impuso en algunos de los que hoy estamos dando batalla la idea de no dejar en la nada tantas décadas de esfuerzo y cinco años después estamos muy orgullosos de aquella decisión.
Alejandro, Gustavo, Xavier, Federico, Sebastián y Marcelo.
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